Palmeras (Varios Géneros)

Árboles de un solo tronco que desarrollan un penacho de hojas a expensas de una única yema terminal, que asociamos a ambientes y climas de carácter exótico. En España crecen en gran número en determinadas regiones.

Las palmeras son plantas monocotiledóneas, es decir, sus semillas poseen sólo un cotiledón u hoja de reserva, igual que las hierbas o los cereales. Esta circunstancia condiciona todo su

desarrollo. En general, no tiene más que un tronco (falso tronco llamado estirpe o estípite) o, como sucede en algunas variedades de España, varios troncos que se unen en la base; en cualquier caso, no se ramifican como lo hacen los árboles 'normales'. Esto es debido a que una sola yema, que se encuentra en medio del penacho de hojas, se encarga del crecimiento de toda la palmera (en las de tronco múltiple hay una en el extremo de cada tronco).

En estado juvenil, después de la germinación de la semilla, las palmeras necesitan crecer en anchura hasta alcanzar el grosor que, según la especie, tendrá su tronco, ya que sólo entonces comenzará a crecer en altura. Al tener que pasar varios años a nivel del suelo, donde la yema de crecimiento, vital para el árbol, es muy vulnerable, muchas palmeras han desarrollado sistemas de defensa en forma de agudas espinas, con excepción de aquellas que viven en la zona del Índico, donde no existen animales que puedan suponer un peligro para su delicado órgano vital.

Las raíces de estas plantas son de tipo fibroso, delgadas y muy numerosas, lo que hace su transplante, aun en edad adulta, bastante fácil.

Las flores se sitúan en penachos separados por sexos y dan como resultado frutos tipo baya, como los conocidos dátiles, en un enorme surtido de formas y tamaños.

En general, las hojas de las palmeras son de dos tipos: las de tipo palmado, con aspecto de abanico, y las pinnadas, con un diseño similar a las plumas de un ave. Entre ambas formas se encuentran las llamadas hojas costapalmadas, en las que el eje se curva por la inserción de los segmentos foliares sobre él.

Como sucede en otros tipos de plantas, las hojas de las palmeras están compuestas por segmentos independientes o soldados entre sí. Estos reciben el nombre de folíolos y, en muchas especies, tienen disposición acanalada que, en las que presentan hojas palmadas, dan como resultado esa estructura plisada semejante a la tela de un abanico que no estuviera por completo abierto. Es en los pecíolos de las hojas donde las palmeras muestran sus defensivas espinas, que llegan a alcanzar un tamaño y dureza considerables.

La parte por la que la hoja se une al tronco, llamada 'vaina', es la responsable de las patentes y habituales marcas que quedan en el tronco y le dan un aspecto característico, que varía según la especie.

Cuidados.-

La situación soleada se hace indispensable para el cultivo de cualquier especie de palmera. Necesitan una temperatura cálida durante todo el año que no baje de unos 20º C de media. Esto tiene sus excepciones, pero salvo muy pocos casos, ninguna palmera soporta heladas por debajo de unos pocos grados bajo cero.

En términos generales, se puede decir que las palmeras necesitan vivir en terrenos sueltos y ligeros que no retengan en exceso la humedad. De todos los modos, precisan un mínimo nivel de agua, aunque esta se encuentre en las capas bajas del suelo. El clásico 'oasis' es un buen ejemplo de cuáles son los límites de adaptación a la escasez de agua de muchas de estas plantas.

Casi todas las palmeras admiten el cultivo en recipientes, por lo que se pueden utilizar para la decoración de terrazas, porches, paseos, etc.

Especies y Variedades.-

Livistona. Livistona Australis

Su nombre hace honores a Patrick Murray, barón de Livinstone, vinculado a la fundación del Jardín botánico de Edimburgo allá por 1670. La 'livistona' vive sobre suelos húmedos de zonas cálidas del continente austral. Posee enormes hojas de tipo palmado con largos penachos colgando de cada una de las puntas de los segmentos que las forman. El tronco es delgado en proporción con el de otras palmas, de color marrón-gris y con restos de las vainas que lo han ido cubriendo. Florece, sobre el mismo individuo, en grupos de flores separadas por sexos y que dan como resultado amplios pináculos de frutos esféricos negruzcos. Alcanza alturas, dependiendo del suelo y el clima, de 18 a 25 m. Prospera en casi cualquier terreno que no se seque demasiado en verano y agradace que éste sea rico en sustancias nutritivas. Existe otra especie nativa de Extremo Oriente, 'L. Chinensis', de morfología y hábitos similares a la descrita.

Palmera Canaria. Phoenix Canariensis

La palmera canaria es un árbol originario de Canarias y que ha sido utilizado tradicionalmente como ornamental en toda nuestra geografía. Posee hojas pinnadas de hasta siete metros provistas de folíolos o segmentos foliares agudos y coriáceos. Estas hojas forman una densa corona o penacho casi esférico que le da un aspecto majestuoso. La palmera canaria llega a medir de 16 a 18 m, algo menos que su pariente datilera. Presenta flores masculinas y femeninas en individuos distintos. Las femeninas producen grandes racimos de frutos anaranjados. Es una especie bastante resistente al frío.

Palmera Datilera. Phoenix Datilifera

Especie oriunda del norte de África y naturalizada en la mitad sur de la Península Ibérica. Posee hojas pinnadas de color más tenue que la canaria, que forman un penacho menos denso y algo más desgarbado que el de aquélla. Con las hojas más jóvenes, encapuchadas durante un tiempo, se obtienen las palmas de Pascua. La ciudad de Elche se jacta de tener el mayor palmeral del continente europeo, en el que viven unas 400.000 palmeras datileras y otras especies en menor número.

Palma Excelsa. Trachycarpus Fortunei

Palmera originaria de China, recibe distintos nombres tanto latinos como castellanos, aunque el más aceptado es el que se le ha dado aquí. El término 'fortunei' hace honor al explorador botánico Robert Fortune, conocido por ser el introductor, entre otras muchas plantas, del té de infusiones. Posee hojas de tipo palmado en las que las hendiduras que separan los segmentos foliares alcanzan la mitad de su longitud y, en ocasiones, llegan hasta la base de los mismos. Es una palma de resistencia probada al frío, por lo que puede cultivarse en jardines del interior de la Península. Las jóvenes agrupaciones de flores, unas masculinas y otras femeninas, son de vivo color amarillo, y dan como resultado frutos de oscuro tono violáceo. Es adaptable a terrenos de diversa naturaleza, incluidos los de evidente talante húmedo.

Palmito. Chamaerops Humilis

Esta pequeña palmera es natural de la cuenca del Mediterráneo, incluidas las costas españolas. En cierta manera es parecida a la 'palma excelsa', pero con detalles morfológicos propios que la hacen inconfundible. Quizás lo más llamativo es su costumbre de vegetar formando varios troncos, con lo que su aspecto es el de una mata de pequeñas palmeras. Tiene hojas de tipo palmado, con largos pecíolos (rabos de las hojas) armados de potentes espinas en los laterales. El palmito emite las flores de uno y otro sexo en individuos diferentes. Es propia de suelos secos, rocosos o arenosos. Resiste ciertas dosis de frío y su crecimiento es lento.

Washingtonia. Washintonia Filifera

Palmera de origen californiano que se cultiva con frecuencia en zonas cálidas de nuestro país. Lleva el nombre de George Washington, primer presidente norteamericano. Existe otra especie de similares características, 'W. Robusta', con la que puede confundirse. Se trata de palmeras de hojas palmadas de enorme tamaño, con profundas hendiduras entre sus segmentos foliares y dotadas de largos filamentos que cuelgan de ellos y que, en el caso de las aquí descritas, inspiran su nombre específico. 'W. Filifera' posee un tronco más grueso, de hasta 1 m de diámetro, que 'W. Robusta', pero en ambas se da la circunstancia de que permanece cubierto por las hojas muertas a no ser que se eliminen de forma artificial. Son llamativas las largas panículas de flores de hasta cinco metros de largo (menores en W. Robusta) que cuelgan, en su época, del penacho superior de hojas; tienen flores hermafroditas. De carácter muy ornamental, se recomiendan especialmente para formar alineaciones.