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DELFOS, MUSEO ARQUEOLÓGICO: EL CENTRO DEL MUNDO HELENO


Delfos (Delfoi) es un lugar arqueológico y una moderna ciudad de Grecia. Desde tiempos remotos era el lugar del Oráculo de Delfos (lugar de consulta a los dioses), dentro de un templo dedicado al dios Apolo, reverenciado en todo el mundo griego como el lugar del Ónfalos o centro del universo.
Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987.


Delfos fue una ciudad de Fócida (unidad periférica de Grecia, antigua región de Grecia centrral, una de las 51 prefecturas en que se dividía el país hasta 2011), meseta entre la ladera meridional del Monte Parnaso y Cirfis, adyacente al Santuario de Apolo, el lugar del Oráculo.


Frente al Santuario de Apolo se abre el estrecho valle del río Pleistos. Al sudoeste está el puerto de Cirra, en el golfo de Corinto. Entre Delfos y el golfo de Corinto se extiende la ondulada llanura de Crisa, con la carretera que lleva la Grecia oriental el mar Jónico, y desde el norte transporta a Itea y el Peloponeso.

La ciudad de Delfos era prácticamente inaccesible, el sur era la única parte no defendida por accidentes naturales, donde se había construido una muralla. Con tres caminos que conducían a ella: En el este, el de Beocia. Al oeste, los caminos de Anfisa y Crisa, por donde llegaban los peregrinos de Cirra (al pie del Monte Cirfis, en la boca del río Pleistos, puerto de Delfos).

El Templo de Apolo se encontraba bajo la ciudad, junto a las rocas Fedríades, en medio de construcciones sagradas, recinto rodeado por una muralla y atravesado por la Vía Sagrada, que se encontraba flanqueada de los edificios de los tesoros de pueblos vinculados al Oráculo.

La Vía Sagrada llevaba al Templo de Apolo, hexástilo de orden dórico, dando entrada a un recinto subterráneo, donde delante del Ónfalos (piedra sagrada dejada por Zeus en el centro del mundo), la Pitia (mujer elegida sin distinción de clases, con carácter vitalacio, que vivia permanentemente en el Santuario. En los siglos de apogeo del Oráculo se nombró hasta tres pitias para atender las innumerables consultas) después de beber agua de la Fuente Castalia hacía su profecía en medio de emanaciones gaseosas que salían de la hendidura de la roca.


Estadio de Delfos.




Templo del Tesoro de Delfos, construido para conmemorar la victoria en la batalla de Maratón.

La batalla de Maratón, en el 490 a.C., determinó el desenlace de la Primera Guerra Médica en la ciudad de Maratón (a pocos kilómetros de Atenas, en la costa este de Ática).

Fue un enfrentamiento entre el rey persa Dario I, que deseaba conquistar Atenas por su participación en la revuelta jónica, y los atenienses y sus aliados.

Tras la revuelta de Jonia, el rey persa Dario I decidió castigar a la ciudad de Atenas que había prestado ayuda a sus súbditos rebeldes. Después de hacerse con Naxos y Eretria, la expedicción griega desembarcó en la playa de Maratón con el consejo de Hipias, que esperaba recuperar el poder en Atenas.

Tras cinco días de duros enfrentamientos, el ejercito de Atenas y Platea aplastaron a la infantería persa que tuvo que embarcar con fuertes bajas. El ejército griego tuvo que partir rápidamente hacia Atenas para impedir el desembarco de otra parte del cuerpo expedicionario persa en el puerto de Falero.

La batalla de Maratón desempeñó un papel político importante, afirmando el modelo democrático ateniense y el inicio de grandes carreras militares para los generales atenienses como Milcíades o Arístides el Justo.

Maratón sigue siendo una de las batallas más famosas de la Antigüedad, sobre todo a través de las conmemoraciones que suscitó, como la carrera de maratón en los Juegos Olímpicos de 1896 en Atenas.

La victoria de Maratón puso fin a la Primera Guerra Médica (492- 490 a.C). Diez años después, el rey persa Jerjes I atacó de nuevo, comenzando la Segunda Guerra Médica (480- 479 a.C)


Templo del Tesoro de Delfos, con una naos o cella y un pronaos, situado dentro del Témenos o recinto sagrado del Santuario, en un recodo de la Vía Sacra.
Construido con mármol de Paros, de orden dórico con dos columnas in antis, una prolongación de los muros de la naos hacía delante para formar el pórtico. Los frontones y metopas presentaban una nutrida decoración escultórica.


Las metopas originales del Templo del Tesoro se conservan en el Museo Arqueológico de Delfos, representando hazañas de Heracles y de Teseo (el héroe ateniense) y una Amazonomaquia (guerra entre atenienses y amazonas). El Templo del Tesoro fue restaurado entre 1903-1906 por arqueólogos franceses.








Teatro de Delfos


Teatro de Delfos




Panorámica del Estadio del Santuario de Delfos, utilizado para los Juegos Píticos.

El Estadio se construyó al oeste en el siglo V, en la zona más elevada del Santuario, con una pista de dimensiones de 177,55 metros por 25,6 metros y una capacidad para 7.000 espectadores. El graderio norte y la tribuna de la proedria (presidencia) se mantienen bastante bien conservados.
En el siglo II el retórico y político griego Herodes Ático amplió la pista y donó un arco triunfal como entrada al Estadio.


Panorámica del Estadio del Santuario de Delfos, utilizado para los Juegos Píticos. Los escalones de la izquierda fueron añadidos en la época romana.

Los Juegos Panhelénicos fueron cuatro: los Juegos Píticos, los de Olimpia, los Juegos Nemeos y los Juegos Ístmicos.

Según la leyenda, los Juegos Píticos los implantó el propio Apolo conmemorando su victoria sobre Pitón.

Los Juegos Píticos se realizaron en el Santuario de Delfos consagrados a Apolo, como premio se recibía una corona de laurel (árbol consagrado a Apolo por la transformación de la ninfa Dafne), la gloria y el reconocimiento de los dioses.

Tomaron si forma definitiva despues de la Primera Guerra Sagrada (590 a.C) entre la gente de Delfos y los habitantes de la tierra sagrada de Cirra que querían apoderarse del rico Santuario. Finalmente, Cirra fue aniquilada por Tesalia, Sición y Atenas, dando lugar a la hegemonía de Tesalia sobre Beocia.

 

MUSEO ARQUEOLÓGICO DE DELFOS


El Auriga de Delfos es una escultura griega de estilo severo (transición entre la escultura arcaica y la clásica), en bronce, data del año 474 a.C. Se realizó para conmemorar la victoria del tirano Polyzelos de Gela en la carrera de cuadrigas de los Juegos Píticos (celebrados en honor de Apolo en el Santuario de Delfos).

La escultura de 1,80 metros, fundida en varias piezas separadas y soldadas posteriormente, se descubrió en las excavaciones de Delfos en 1896.
Como en otras esculturas de la época, aparte del bronce se han utilizado otros materiales, en los ojos aparecen incrustaciones de piedras de color, la diadema todavía conserva restos de plata, y en los labios se empleó el cobre mostrando una mayor riqueza cromática.
La escultura es parte de un grupo más amplio, del que sólo se conservan fragmentos de cuatro o seis caballos y un pequeño esclavo que estaría entre ellos.
Es una de las escasas esculturas originales en bronce que se conservan del mundo griego.




Cleobis y Bitón, esculturas en mármol blanco de dos figuras masculinas desnudas, datan del 600 a.C., atribuidas al escultor Polimedes de Argos.
Descubiertas en las excavaciones arqueológicas de 1893-1894, al noroeste del Tesoro de los atenienses, distanciadas a unos diez metros, pudiendo identificar el nombre del escultor por una inscripción.

Según la mitología griega, Cleobis y Bitón eran hijos gemelos de Cídipe, sacerdotisa de Hera.
En una ocasión que Cídipe se dirigía a un festival en honor de la diosa Hera, los bueyes que tiraban del carro retrasaron el paso cansados del recorrido. Los dos hermanos desengancharon el carro y tiraron de él durante 45 estadios (8 kilómetros).
La sacerdotisa impresionada pidió a Hera que concediese a sus hijos el mejor regalo que un dios pudiera dar a una persona. La diosa Hera le concedió el deseo y dio a sus hijos la muerte. Los gemelos Cleobis y Bitón aparecieron exhaustos, tumbados en el suelo, en lo que creyeron era un profundo sueño.


Esfinge de Naxos, data entre los años 575-560 a. C., ofrenda de los habitantes de la Isla de Naxos. Se ubicaba en el sur del Santuario de Delfos, en lo alto de una columna con un capitel jónico. Según la mitología, la esfinge tenía la función de vigilar el Santuario, y a los visitantes les proponía un acertijo, a los que no lo adivinaban los acababa matando. La esfinge de Naxos está construida en mármol, con una altura de 10 metros y cabeza de koré (doncella griega) con cuerpo de leon y alas de pájar.


Esfinge de Naxos, data entre los años 575-560 a. C., ofrenda de los habitantes de la Isla de Naxos. Se ubicaba en el sur del Santuario de Delfos, en lo alto de una columna con un capitel jónico. Según la mitología, la esfinge tenía la función de vigilar el Santuario, y a los visitantes les proponía un acertijo, a los que no lo adivinaban los acababa matando. La esfinge de Naxos está construida en mármol, con una altura de 10 metros y cabeza de koré (doncella griega) con cuerpo de leon y alas de pájar.



Friso del Tesoro de los Sifnios, Museo Arqueológico de Delfos.

El Friso decoraba el Tesoro de los Sifnios, del período arcaico (aproximadamente 525 a.C.), policromado (conserva vestigios con fondo azul claro, rojos en cabellos, ropa y armas), de una longitud de 23,50 metros, el más suntuoso del Santuario, de estilo jónico, construido con mármol de Paros.

El Tesoro presentaba en su frente dos cariátides, en lugar de columnas, adornado con dos frontones y un largo friso esculpido con representaciones de episodios mitológicos. Se atribuye a dos escultores: Endoios de Atenas y un segundo desconocido. El Tesoro fue donado por los habitantes de la pequeña isla de Sifnos (archipiélago de las Cícladas), a unos 130 kilómetros del Pireo, muy rica en la antigüedad por sus minas de oro y plata.


Friso del Tesoro de los Sifnios, del período arcaico, policromado, con 23,50 metros de longitud, de estilo jónico, construido con mármol de Paros.





Escultura de Lísipo en el Museo Arqueológico de Delfos.



 

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