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Las tierras ocupadas por la ciudad de Cáceres están habitadas desde épocas prehistóricas, como lo demuestran las pinturas del Paleolítico Superior con una antigüedad de unos 30.000 años, encontradas en la Cueva de Maltravieso, integrada en el casco urbano, en Avenida de Cervantes.

En la época romana, hacia el año 78 a.C., a escasos kilómetros de la ciudad y en el lugar conocido como Cáceres el Viejo, Quinto Cecilio Metelo Pío fundó el campamento Castra Cecilia. En el año 25 a.C., Lucio Cornelio Balbo quedó al frente del asentamiento romano de Castra Servilia en el barrio monumental de la ciudad.

Durante la época visigoda, los enfrentamientos entre Leovigildo y su hijo Hermenegildo originaron el declive de la Norba Caesarina, que recobraría importancia estratégica en el s. IX con la invasión árabe bajo el nombre de Al Qazris (ciudad amurallada), sobre todo durante la ocupación almorávide.
Con los almohades en el s. XII se reconstruyó el recinto amurallado, aprovechando para ello restos de la muralla romana.

Gerardo Geráldez, conocido como Geraldo Sempavor (Gerardo sin miedo), caudillo de un bando de proscritos, salteadores y aventureros, personaje representativo de la formación de las fronteras de Portugal, conquistó a los musulmanes las plazas de Trujillo (1165), Montánchez (1166) y Cáceres(1166), tapando la expansión al sur del reino de León.

En 1169 Cáceres es reconquistada por el rey gallego-leonés Fernando II, dejando la villa en poder de la orden religiosa militar de los Fratres de Cáceres, posteriormente conocidos como Hermanos de la Espada, más tarde como Caballeros de la Orden del Señor Santiago, finalmente semilla de la Orden de Santiago.

En 1174 los Fratres de Cáceres son derrotados por el Califa de Sevilla Abu Yaqub Yusuf I en la histórica resistencia de la Torre de Bujaco.

El 23 de abril de 1229, festividad de San Jorge y patrono de Cáceres, el rey gallego-leonés Alfonso IX reconquista definitivamente la villa.

La ciudad fue ocupada por familias aristocráticas del norte (asturianos, castellanos, gallegos y leoneses), que construyeron palacios y casas señoriales a finales del s. XIII, edificios que conformarán en buena parte el barrio monumental cacereño. Muchos de estos palacios fueron desmochados por Isabel la Católica, porque sus dueños se mostraron partidarios de Juana la Beltraneja por la Corona de Castilla.

En el s. XVI la ciudad completó casi definitivamente su conjunto monumental con la construcción de la mayoría de sus edificios nobles, con rasgos de marcado carácter defensivo y bajo la influencia de estilo renacentista.

La ciudad de Cáceres, capital de la Alta Extremadura, desde 1986 es reconocida por la UNESCO como Ciudad Patrimonio de la Humanidad.


Panorámica de la Plaza Mayor de Cáceres. A la derecha: Ermita de la Paz y Torre de Bujaco.

Las primeras viviendas fuera de la muralla se situaron junto a la Torre de Bujaco y se conservan desde el origen de la Plaza, cuando en 1303 el rey castellano-leonés Fernando IV 'El Emplazado' concede a la ciudad el permiso para construir fuera de la zona amurallada.

A partir de 1478, en las proximidades de la Plaza Mayor, se levantó la Judería Nueva, con una Sinagoga ubicada en el solar que ahora ocupa el Palacio de la Isla (se levantó en el siglo XVI a expensas de una rama de la familia Blázquez-Mayoralgo, instalada por aquellos tiempos en Cáceres y que no era reconocida por la rama de la familia que llevaba en la ciudad desde tiempos de la Reconquista).


Vista Plaza Mayor de Cáceres. A la derecha: Ermita de la Paz y Torre de Bujaco.

Desde su aparición, la Plaza Mayor concentró la vida social y comercial de la ciudad. Además de las celebraciones lúdicas, la plaza se rodeó enseguida de distintos gremios de comerciantes y artesanos, como pintores, zapateros o sastres, una actividad que se consolidó de forma definitiva con la construcción de los soportales de la fachada oeste en el siglo XVI. Los propios portales eran un centro gremial; portal del pan, portal de la botica, portal de los plateros, de los escribanos ...


Vista de Plaza Mayor de Cáceres. De izquierda a derecha, Torre de Bujaco, Ermita de la Paz, Torre de la Hierba y Ayuntamiento.

El actual edificio del Ayuntamiento se construyó en 1869 en el solar ocupado por la cárcel de la villa. Anteriormente, el Concejo se reunía en el Pórtico de la Iglesia de Santa María.

Tras la conquista definitiva en 1229 de la antigua Qazris a los almohades por el rey gallego-leonés Alfonso IX, se ordena la redacción del Fuero de Cáceres, donde se dispone que el Concejo queda constituido por doce hombres buenos, con una importante participación de los linajes más notorios y fuertes de Cáceres. También se dispone que el Concejo debería tener sus reuniones en el paraje existente delante de la Torre de la Hierba y adosado a ella, siempre que la ciudad no estuviera sitiada de moros, y que, caso de estarlo, las reuniones se harían dentro de la muralla bajo la finestra de Santa María.

En las reuniones de los Concejos se procedía a solventar contenciosos, pleitos, disputas vecinales, robos, acusados por muerte, querellas, mujeres forzadas etc. Las reuniones se denominaban Corral de Alcaldes. Con el tiempo, la población dividida en dos facciones tuvo dos Concejos: El Bando de los Leoneses que habitaban en la parte alta de la villa, Barrio de San Mateo. El Bando de los Castellanos que residían en la parte baja, Barrio de Santa María.

En 1477 la reina Isabel la Católica recondujó la situación a un solo Concejo, convirtiendo la ciudad en Villa de Realengo con Regidores Perpetuos.


Vista de la Torre de la Hierba (o de la Yerba), Foro de los Balbos y Ayuntamiento. En la parte posterior, el Palacio de la Generala, sede del Rectorado de la Universidad de Extremadura.

El Ayuntamiento fue construido en el s. XIX en estilo clasicista. En el interior se muestran una colección de lápidas que hacen referencia a su pasado romano, medieval, árabe, o relacionado con el descubrimiento de América.


Panorámica, de izquierda a derecha, Ayuntamiento, Plaza Mayor, Torre de la Hierba, Muralla almohade y Foro de los Balbos.

La Torre de la Hierba, o de la Yerba, torre albarrana unida a la muralla por un muro practicable, fue la última fortificación árabe en Al Qazris. Las murallas fueron reedificadas entre los años 1148-1229, aunque han sido restauradas posteriormente en varias ocasiones, con un perímetro de 1.145 metros, en forma trapezoidal. Había cuatro puertas: Puerta de Coria (Arco del Socorro, al norte), Puerta de Mérida (al sur), Puerta del Río (actual Arco del Cristo, al este), y Puerta Principal (romana de nombre desconocido, al oeste, entre las Torres del Horno y de la Hierba).

El Foro de los Balbos, también conocido como Atrio del Corregidor, es un pequeño espacio adosado a la muralla almohade, levantado en el lugar que ocupaba una puerta de la antigua colonia romana de Norba Caesarina, entre las Torres del Horno y de la Hierba.
Fue el segundo lugar que el Concejo de la Villa decidió celebrar sus reuniones, después de utilizar la Puerta de la Iglesia de Santa María. En este lugar se levantó en 1554 una Casa Consistorial, en 1867 se edificó el actual Ayuntamiento.
En el Foro de los Balbos se encuentra una reproducción de la estatua del Genio Andrógino y un pilar de estilo plateresco llamado de San Francisco, uno de los dos abrevaderos que había en el camino de Mérida, presenta los escudos de la ciudad y de los Reyes Católicos.


Plaza Mayor de Cáceres, de izquierda a derecha: Torre de Bujaco, Ermita de la Paz, Arco de la Estrella y Torre de los Púlpitos.

Torre de los Púlpitos, construida en el s. XV con trazas militares, de estilo gótico, con 16 metros de altura, planta cuadrada y construida con sillería granítica. Se construyó al abrirse la Puerta Nueva con el fin de defender desde sus saeteras el nuevo acceso a la ciudad, unida al Palacio de Mayoralgo con un arco que salva el adarve. La vinculación entre Torre de los Púlpitos con el Palacio de Mayoralgo llevó a unirlos mediante un pasillo elevado a más de cuatro metros.

El Arco de la Estrella, de estilo barroco, fue levantado en el s. XVIII por Manuel Lara de Churriguera, sobre el mismo lugar que ocupara la Puerta Nueva desde el s. XV, recibe el nombre de la imagen de la Virgen de la Estrella, que luce en un templete en la parte posterior del arco.


Torre de Bujaco, Ermita de la Paz y Arco de la Estrella, dando acceso a Plaza de Santa María.

Torre de Bujaco, emblema de Cáceres, protegiendo el flanco noroeste de la ciudad, de la misma época que la muralla almohade, edificada de planta cuadrada con sillares romanos, rematada por una ringla de almenas, dos matacanes laterales y uno frontal (añadido en el siglo XVIII). En la parte occidental, hacia la Plaza Mayor, el pequeño balcón de los Fueros (s. XVI).
En la primavera de 1174 el Califa de Sevilla Abu Yaqub Yusuf I pasó a cuchillo a cuarenta Fratres de Cáceres que defendían el asedio a la Torre. En la actualidad alberga un centro de interpretación, pudiendo observar buena parte de la ciudad monumental desde lo alto del almenar.

La Ermita de la Paz es una Iglesia adosada a un muro lateral de la Torre de Bujaco, edificada sobre una capilla renacentista dedicada a San Benito, su construcción finalizó en 1750. Alberga la imagen de la Virgen de la Paz, obra del escultor Pedro Correa. La fachada, encerrada por una reja de Juan de Acedo, se forma con tres arcos de medio punto sujetados por pilares de piedra.


Cruzando el Arco de la Estrella, de frente por calle del mismo nombre, a Plaza de Santa María; a la izquierda, calle Adarve de la Estrella conduce a Plaza de los Caldereros.


En la Torre de Bujaco está el Centro de Interpretación de las Tres Culturas, situado en una amplia sala con bóvedas de ladrillo.
Se pueden observar, entre otros objetos, un facsímil de los Fueros de la Ciudad de tiempos de Alfonso IX, la bandera más antigua del Concejo y escudos de armas de las familias más ilustres de Cáceres.

Desde mirador de la Torre de Bujaco se observa el Palacio de los Toledo-Moctezuma, construcción renacentista entre los s. XVI y principios del s. XVII, adquiere su nombre del matrimonio de Juan Cano de Saavedra y de Isabel de Moctezuma, hija del emperador azteca Moctezuma II Xocoyotzin.
En la actualidad, tras las obras acometidas por el Ministerio de Cultura a finales del siglo XX, alberga en su interior las dependencias del Archivo Histórico Provincial de Cáceres.


Panorámica, de izquierda a derecha: Torre de Bujaco, Palacio de los Toledo-Moctezuma y Palacio Episcopal.


Panorámica, de izquierda a derecha: Iglesia de San Francisco Javier o de la Preciosa Sangre en Plaza de San Jorge, Iglesia de San Mateo, Torre de los Púlpitos y muralla almohade.


Panorámica, de izquierda a derecha: Torre de los Púlpitos, Palacio de la Generala (Rectorado Universidad de Extremadura), Torre de la Hierba (Yerba), Ayuntamiento de Cáceres y Plaza Mayor.


En la fachada del Palacio Episcopal de calle Arco de la Estrella luce el blasón de don Francisco de Mendoza y Bobadilla, Obispo de la Diócesis de Coria, mantuvo amistad con San Ignacio de Loyola, fue elevado a Cardenal por Pablo III.

Francisco de Mendoza y Bobadilla era el segundo hijo del Marqués de Cañete, don Diego Hurtado de Mendoza, y de doña Isabel de Cabrera y Bobadilla. Ejerció como profesor en la Universidad de Évora y en la Universidad de Coimbra, donde fue Rector. Señalado por el emperador Carlos V ocupó el Obispado de Coria, en cuya dignidad formó parte del cortejo fúnebre que llevó los restos de la emperatriz Isabel de Portugal hasta su entierro de Granada. En 1544 fue elevado a Cardenal por Paulo III, participando en los cónclaves en los que fueron elegidos los Papas Julio III y Paulo IV. En 1550 fue promovido a la Diócesis de Burgos, residiendo una buena parte de su episcopado entre Roma y Madrid.
Desempeñó el cargo de Camarlengo del Colegio Cardenalicio entre 1552-1553. En 1554 fue nombrado Gobernador de Siena, hasta que hizo entrega de la ciudad a Cosme I de Médici, Duque de Florencia. En 1559 viajó a Francia junto al Duque del Infantado, don Íñigo López de Mendoza, para recoger a la princesa Isabel de Valois y traerla a España para su boda con Felipe II.
En 1561 se abrió un proceso inquisitorial contra él, por un sermón del Cardenal en donde defendía la unión natural del comulgante con Cristo, el proceso nunca llego a resolverse. Promovido al Arzobispado de Valencia, murió en noviembre de 1566, antes de tomar posesión.


Palacio de Mayoralgo y Palacio Episcopal, a ambos lados de la calle Arco de la Estrella.

El Palacio Episcopal de Cáceres, se levanta en la parte baja de la ciudad monumental, posiblemente es el Palacio más antiguo de la ciudad ya que se tiene constancia de su existencia en los Fueros promulgados por el rey gallego-leonés Alfonso IX. El Palacio ocupa la manzana, con la fachada principal a la Plaza de Santa María y fachadas a las calles Arco de la Estrella y Adarve del Obispo Álvarez de Castro.

En la Fachada principal de 1587, de estilo renacentista, frente a la Concatedral de Santa María, se distingue un arco de medio punto con dos hileras de sillares almohadillados enmarcados con dos columnas. El conjunto queda rematado con las figuras de dos indios americanos (hombre y mujer) representando la participación de la Iglesia en la colonización de América.

En el friso superior reza el nombre del Obispo de Coria, don García de Galarza, bajo cuyo mandato se levantó el Palacio. Coronando la ventana central, rodeada de sillares almohadillados, como el resto, aparece el blasón de Galarza.

El rey Felipe II se alojó en el Palacio Episcopal en 1583 al regresar de su coronación como rey de Portugal.


En el llamador del Palacio Episcopal, escudo del Obispo don Diego Enríquez de Almansa, con cuarteles de Enrique, Ulloa, Almansa y Castilla.


Blason de García de Galarza en la fachada principal del Palacio Episcopal.

Panorámica de la Plaza de Santa María, de izquierda a derecha: Palacio de Mayoralgo, Palacio de Hernando de Ovando, Edificio de Santa María,
Palacio de Carvajal y Concatedral de Santa María, adosada a la esquina oeste una estatua de San Pedro de Alcántara.

La Iglesia de Santa María, construida entre los siglos XV y XVI, Concatedral desde 1957, posee en su interior y exterior elementos de estilo románico y de transición al gótico, y otros renacentistas en el Coro y la Torre.


Con la estatua de San Pedro de Alcántara, de izquierda a derecha, en la Plaza de Santa María: Palacio Episcopal y Palacio de Hernando Ovando.

El Palacio de Hernando de Ovando es un edificio de estilo renacentista que data de 1519, construido sobre una edificación anterior iniciada en el siglo XV y cuyas obras fueron retenidas en 1480 por los Reyes Católicos. Fue reformado en el siglo XVIII por doña Leonor de Ovando y Vera.

La Fachada principal presenta una portada en arco de medio punto con arquivoltas y pilastras en alto relieve sobre plintos. En las enjutas del arco lucen medallones que representan a sus dueños, don Hernando de Ovando (izquierda) y su esposa doña Mencía de Ulloa (derecha).

Un hermano de Hernando de Ovando, Fray Nicolás de Ovando, fue el primer Gobernador de la Española, un gran impulsor de la presencia extremeña en la conquista y colonización de América. La familia Hernando de Ovando estaba emparentada por múltiples vías con las otras sangres nobles cacereñas: los Golfín, los Ulloa y los Mayoralgo.

En la Fachada del Palacio de los Hernando de Ovando luce el blasón de Ovando-Ulloa: Ovando (en campo de plata, cruz flordelisada de gules con cuatro veneras en los ángulos del mismo color) y de Ulloa (jaquelado de quince escaques de oro, los pares cargados con dos fajas de gules).
Rematando un blasón en esgrafiado de doña Leonor de Ovando y Vera, responsable de la reforma del siglo XVII: Un águila volante que en el pico transporta el lema 'Veritas Vinci' acolada a un escudo con el cuartelado de Vera, Cáceres, Fajardo, Varona, y Ovando en el centro.


Palacio Episcopal y Palacio de Hernando de Ovando.

La Iglesia de Santa María, Monumento Nacional desde 1931, fue elevada al rango de Concatedral el 9 de abril de 1957 por Bula del Papa Pío XII. En su interior, entre las tres naves del templo, descansan los restos de numerosas familias señoriales que vivieron en Cáceres.

En la Capilla Mayor adorna un magnifico retablo, creado por Roque Balduque y Guillén Ferrant en 1551, realizado en madera de cedro y de estilo protorrenacentista. La portada de la Sacristía, obra de Alonso de Torralba, es de estilo plateresco extremeño.


Magnífico Retablo de la Capilla Mayor de la Concatedral de Santa María, realizado en 1551 en madera de cedro y de estilo protorrenacentista, obra de Roque Balduque y Guillén Ferrant.


Magnífico Retablo de la Capilla Mayor de la Concatedral de Santa María, realizado en 1551 en madera de cedro y de estilo protorrenacentista, obra de Roque Balduque y Guillén Ferrant.


Sacristía de la Concatedral de Santa María: Custodia del Corpus, realizada en 1643 por el platero cacereño Diego Rodríguez de Prado.


Concatedral de Santa María: Púlpito Gótico en hierro forjado, procedía del desaparecido Convento de Santa María de Jesús.


Panorámica desde el campanario de la Concatedral de Santa María, de izquierda a derecha: Palacio de Hernando de Ovando, Torre de Bujaco,
Palacio de los Toledo Moctezuma, Palacio de Hernando de Ovando.


Desde el campanario Concatedral de Santa María, vista de la Plaza de San Jorge: Palacio de los Golfines de Abajo e Iglesia de San Francisco Javier (antigua Iglesia de la Preciosa Sangre).