Mecanismo.- En la forma más simple, cada una de las dos estaciones telegráficas tiene una manecilla (un simple interruptor eléctrico), una batería y un receptor electromagnético.

Las dos estaciones están conectadas por un único hilo metálico suspendido en postes telegráficos. En cada estación un segundo hilo va unido a la tierra: es ésta la que completa el circuito eléctrico.

Cuando se baja la manecilla de una estación, la corriente pasa por la línea y activa los imanes del receptor en la otra estación.

Dentro del receptor, los imanes, situados en la parte baja, atraen hacia ellos a una barra móvil con una bisagra, que hace un chasquido sonoro cuando concluye su movimiento. Al soltar la manecilla, se desconectan los imanes: la barra del receptor es entonces tirada hacia arriba por un resorte y hace un nuevo chasquido.

 

Funcionamiento.- El código Morse representa los caracteres a través de 'puntos' y 'líneas' que corresponden a impulsos eléctricos que producen una señal acústica o luminosa de una cierta duración.

Tomando el punto como unidad, este tiempo de duración aproximadamente es de 1/25 seg. Siendo una línea el equivalente en tiempo a tres puntos. Los espacios entre letras son de tres puntos y entre palabras de 5 puntos.

Bajar la manecilla un breve instante (punto) produce dos chasquidos seguidos. Si se la mantiene abajo más tiempo (raya), los dos chasquidos son más espaciados.

El telegrafista aprende a distinguir los puntos y las rayas emitidos de este modo y, en consecuencia, a leer el código morse.

El mensaje recibido se transcribía a mano con tinta y papel. Posteriormente, la invención del télex desarrolló enormemente la capacidad de recepción y la del aparato con manecilla semiautomática, aumentó considerablemente el ritmo de emisión del morse manual.

Thomas Edison, en 1878 inventó el 'cuádruplex', sistema que permite que un solo hilo transporte simultáneamente hasta dos mensajes en un sentido y dos en el contrario. Creaba así 'líneas' suplementarias que no habían sido tendidas físicamente (se abarataba el proceso). Los emisores-receptores automáticos rápidos aumentaron aún más la capacidad de transporte de las líneas existentes.

 

Impresiones Digitales.- Cuando el morse se emite a mano, cada telegrafista tiene sus características: ligeras variaciones del largo de los puntos y las rayas, así como de los espacios entre las letras y las palabras. El operador que trabaja regularmente con otro le resulta muy fácil reconocer su estilo, su 'mano'.

Durante la Segunda Guerra Mundial eran anotados los diferentes estilos de emisión de agentes secretos. De ese modo, si eran capturados, los falsos mensajes que emanaban del enemigo eran fácilmente detectados.